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Necesitas un asesor de comunicación tanto como confiar en él

Posted on Publicado en Comunicación corporativa, Comunicación interna

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Si quieres saber porqué necesitas a un experto en comunicación y cómo obtener el máximo beneficio de su actividad, sigue leyendo y sabrás qué puedes esperar del trabajo de un responsable de comunicación si le otorgas tu confianza y no trabaja aislado.  También descubrirás qué han hecho mal otras personas o empresas y aprenderás de sus errores. Aunque esté de moda decir que es bueno equivocarse porque te permite aprender de tus propias equivocaciones, es más indoloro aprender de las ajenas. Aprenderemos de las del F.C. Barcelona y, a pesar del gran tamaño del Barça, podrás aplicar, a tu escala, las enseñanzas.

 

Necesitas un asesor de comunicación corporativa, si no te interesa tener un experto en plantilla. Llámale consultor si lo prefieres. O un director de comunicación  -Dircom- si tu empresa es grande. O un técnico de comunicación empresarial si prefieres incorporarle a tu mediana empresa. Nunca debe estar aislado de la organización, su puesto es transversal.

 

Quizás seas una de esas personas que creen saber mejor que nadie lo que hay que hacer porque “todo el mundo sabe comunicar”,  ¿estás seguro? ¿lo que sabes de tu competencia te lo hace pensar? ¿por qué crees que las mejores firmas de todos los sectores cuentan con un especialista en comunicación? ¿o un abogado mercantilista, un fiscalista, un contable, un asesor en comercio internacional o en riesgos laborales? ¿contratarías a estudiantes o becarios para ocuparse de esa función?

 

Si tienes claro qué eres un especialista en lo tuyo y que sabes hacer bien tu trabajo, concéntrate en él y solicita la ayuda de los especialistas en otros aspectos. Ha llegado el momento de pasar al segundo punto: qué puedes esperar de tu asesor en comunicación.

 

Se ocupará de transmitir quién eres, qué haces y cómo quieres que te vean. Lo tercero es casi más importante que las dos menciones anteriores. En una primera aproximación, demasiado frecuentemente cuenta menos lo que eres que lo que pareces ya que prevalece el espejismo que se crea en torno a ti. Hay servicios o productos de mediana o baja calidad que logran atraer al consumidor mejor que los buenos. ¿No has contratado o comprado algo y al descubrir su mediocridad te has preguntado porqué son populares?

 

Bien, el asesor de comunicación no tiene por misión engañar pero sí difundir tu identidad y la percepción de marca que deseas alcanzar.

 

Para ello utilizará los medios de comunicación, actuará como gabinete de prensa o lo contratará, utilizará las redes sociales, gestionará la publicidad, llevará a cabo la comunicación interna y empleará otras tácticas que conoces. Pero nada de eso servirá si no dispone del ingrediente básico, el punto sobre el que se erige la política comunicativa de tu empresa: la confianza.

 

A mí me gusta el nombre de Responsable de Comunicación porque asume la responsabilidad de manejar la comunicación interna y externa de tu marca personal, producto o servicio. Precisa contar con tu confianza, lo que implica disponer de la información. Y ese es el principal escollo que encuentran para realizar su labor correctamente, lo que perjudica a quien le contrata. Es un cargo transversal, maneja información de diferentes áreas de la empresa y debe estar al corriente de todo, no sólo para actuar sino también para saber cuándo no hacerlo o para prevenir el momento en que deba intervenir a causa de una crisis.

 

Hay tres mandamientos para que la comunicación corporativa sea un éxito.

1) Contratarás a un profesional.

2) Depositarás tu confianza en él.

3) Le facilitarás toda la información que necesita (lo que equivale a desnudar tu organización)

 

Si los cumples , podrás esperar el resultado de su función en comunicación corporativa si le apoyas:

 

  • Creará una imagen de marca que será sólo tuya.
  • Comprenderá a los clientes y estos se sentirán comprendidos.
  • Mejorará la relación con proveedores o socios.
  • Transmitirá confianza ante organismos públicos, privados, grupos o personas de interés.
  • Motivará al personal y a los colaboradores.

 

 

 

Tomemos el ejemplo negativo del F.C. Barcelona,  uno de los clubes de fútbol más conocidos internacionalmente. Ha destituido a 5 directores de comunicación en menos de 6 años. Todos ellos coinciden en sus valoraciones. Uno de los artículos sobre el tema tenía un título esclarecedor: O sea, que todos somos tontos”.

 

Errores cometidos por el Barça respecto a sus directores de comunicación y que tú no te puedes permitir cometer: desconfianza hacia ellos, ocultarles información, sonsacarles la que han obtenido de otras personas, no se aplica la estrategia que se determinó, la directiva se deja llevar por lo que oye del club (aunque sean opiniones minoritarias) y no escuchan a los profesionales que trabajan en la entidad sino a los amigos, conocidos y transeúntes, falta de un discurso corporativo único e inequívoco, se difunden ideas que después deben desmentirse o dejar que queden en el olvido, cada responsable de área va lanzando sus teorías, el Dircom no puede ejercer como palanca de innovación… En resumen, no se lleva a cabo la estrategia que se definió para cumplir los objetivos determinados por los órganos de decisión.

 

En este ejemplo negativo, el Barça se ha librado de la catástrofe porque los resultados en el campo de fútbol son buenos y la presencia de jugadores de primer nivel mundial, como Leo Messi, tapa muchos errores y lagunas informativas.

 

No será tu caso. No tienes ni sus recursos ni su plantilla de jugadores para paliar esas equivocaciones.  Aunque seas socio del Real Madrid, fanático del Athletic,  hincha del Liverpool o seguidor del Bayern… toma nota de los errores de tu competencia para encabezar el palmarés, sea cual sea tu Liga.

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